Logotipo

Blog de Edgar Tarres

Imagen de la noticia ¿Ya no sirve la experiencia?
5 de marzo de 2021 Sin categorizar Etiquetas:

¿Ya no sirve la experiencia?

En estos días de pandemia, donde empiezan a bajar las ratios y los números de infectados, se siente como que podemos empezar a pensar y programar actividades que ya hace más de un año que no hacemos. En mi caso, los viajes.

Es muy curioso como, hablando con auténticos expertos en viajes y turismo, se encuentran en la mayoría de veces que no tienen ni idea de cómo hacer las cosas que hasta hace relativamente poco, hacían con los ojos cerrados. Habían una serie de patrones, circunstancias, tendencias, etc. con los cuales podíamos programar viajes y experiencias con cierta probabilidad de acertar.

Pero ahora, esto ha cambiado. Se hace difícil ver las mejores fechas para programar. Ya no está tan claro quien y cuando se podrá hacer vacaciones. Si se buscarán fechas y destinos donde no haya aglomeraciones. El tipo de actividad, etc. Con cada persona que hablo, me encuentro opiniones diferentes.

Evidentemente, esto, para una industria, es fatal. Pero es lo que es, y quejararnos de ello, no nos sirve.

Los expertos sobre «el futuro» de la humanidad, hace ya unos años que vaticinan la incertidumbre como sello o característica principal de toda sociedad. De hecho, siempre lo ha sido, pero ahora es más que evidente. Esta incertidumbre está destruyendo miles de puestos de trabajo y resetea nuestro conocimiento.

Sea lo que sea, y haga lo que haga, como seres humanos debemos aprender a adaptarnos y aprender a utilizarlo a nuestro favor, si no, estamos perdidos. Esto, y cualquiera con dos dedos de frente lo sabe, los gobiernos no podrán hacer nada de nada. Ya no pueden crear puestos de trabajo, ya no pueden solucionar lo que se les escapa de las manos. Ya no pueden dar ayudas (y las pocas que hay, ya sabes que van a las grandes empresas que les pagan las campañas).

El mundo cambia cada vez más rápido. A mi entender, o nos subimos al carro de la reinvención total de una misma/o cada pocos años (y esto no es fácil ni barato), o nos vamos a vivir a una hermita con nuestro propio huerto y con una vida comtemplativa. Intentar seguir en una sociedad con reglas anticuadas, solo nos traerá el desastre.

Afila tu creatividad. Desarrolla tu bienestar. Dale sentido a lo que haces. Que tu experiencia sea solo un peldaño incierto en el que reposar para otear el horizonte y no perder de vista tu dirección.